Guillermo Cabret Cardona, director de la “División de Juegos de Azar de la Compañía de Turismo de Puerto Rico” considera que el nuevo reglamento de juegos de azar es una herramienta “bien pensada y justa”.
En sus declaraciones Cabret Cardona defiende el reglamento de casinos de Puerto Rico ante las críticas expresadas por el “Frente de Empleados de Turismo” y lo cataloga como una medida muy positiva y útil. Su portavoz, Víctor Villalba, expresó que el reglamento, vigente desde el primero de julio de este año, afecta en forma negativa a los empleados que trabajan en este sector.
El motivo es que, gracias a esta medida, los costos para expedir licencias para que los trabajadores de juegos de azar puedan desempeñar funciones en los casinos aumentaron un 100 %. La reglamentación demanda ahora que tanto los meseros como el personal de mantenimiento del casino, que antes estaban exentos de las mismas, cuenten igualmente con las licencias para trabajar en las salas de juego.
En un principio el costo de la licencia para los empleados de casino, como ser un crupier o un cajero ascendía a los 50 dólares y ahora cuesta 100 dólares. Las de los supervisores subieron de 250 a 500 dólares. La única ventaja es que también se aumentó el tiempo de renovación de la mismas, pues antes se renovaban anualmente y ahora es cada dos años.


